Crónica del webinario de bienestar animal en ganadería extensiva

El lunes 24 de mayo tuvo lugar una jornada organizada por la Plataforma por la Ganadería Extensiva y el Pastoralismo con el apoyo de la Fundación Entretantos. Cinco ponentes de amplio bagaje en ganadería extensiva y bienestar animal, se dieron cita online para compartir sus experiencias en relación con este importante tema relacionado con el estado anímico y de salud de nuestros animales.

A continuación, compartimos una pequeña crónica de este evento que fue guiado por William Colmenares (veterinario y certificador de bienestar animal) y María Turiño (Fundación Entretantos) y en el que participaron Raquel Servitja (ganadera de vacuno y veterinaria, especialista en fitoterapia y aromaterapia), Ester Bartolomé (Área de Producción Animal, Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Universidad de Sevilla), Patricia de Rada (representante de Compassion in World Farming) y Antoni Dalmau (Animal Welfare Program, Sello Welfair).

¿Qué es el bienestar animal?

Es importante partir desde una definición que retrate lo que significa el bienestar animal, una definición que, en la actualidad no existe debido a la complejidad que implica su valoración: el bienestar animal no sólo implica salud, sino también las emociones de los animales.

Este concepto de bienestar entraña una gran dificultad de base, ya que el bienestar animal es difícilmente cuantificable. La ambigüedad de la terminología, más aún, la ambigüedad de sus parámetros, han ocasionado un amplio debate desde hace décadas, hasta que finalmente, se consiguió establecer el criterio de los CINCO CONCEPTOS DE LIBERTAD (aunque quizás deberíamos hablar de “derechos” en lugar de libertades). Son cinco estados ideales:

  • No pasar hambre ni sed

Este concepto valora la posibilidad que tienen los animales de conseguir agua y de disponer de alimento suficiente para tener una buena salud.

  • Ausencia de incomodidades térmicas

Se valora que los animales dispongan de un cobijo, de un techo bajo el que guarecerse de lluvia, sol y de otras inclemencias meteorológicas.

  • Ausencia de dolor, daños o enfermedades

Este criterio valora que los animales se encuentren sanos, sin daños externos o internos y con un buen estado de salud.

  • Expresión normal de comportamiento

Deben darse las condiciones adecuadas para que un animal se comporte de un modo natural, sin comportamientos lesivos ni antinaturales para su especie.

  • Sin miedo, ni estrés

La valoración del miedo de los animales y del estrés que sufren, también es un indicador del bienestar animal.

En 2009, este concepto de las cinco libertades se unificó en una máxima: “a life worth living”: una vida que merezca ser vivida.

¿Se puede garantizar el bienestar animal?

Sería imprudente e incorrecto exponer que de esta forma o de esta otra el bienestar animal está garantizado, ya que existen diversos parámetros difícilmente valorables que dan forma a este concepto. Es cierto que los parámetros cuantificables pueden asegurarse de un modo fehaciente, pero al haber una gran carga de parámetros emocionales, es muy complejo asegurar de un modo o de otro la garantía de bienestar animal. 

Partiendo del hecho de que si un animal se encuentra en condiciones similares a las de libertad, es más probable que pueda tener mayor acceso al bienestar, no debemos olvidar que por el hecho de tener unos animales viviendo en extensivo, el bienestar no está asegurado, ya que existen muchos factores adicionales a tener en cuenta para que dicho bienestar sea posible, tales como buen cobijo, buen tratamiento de enfermedades, trato adecuado del ganadero o ganadera, etc.

Basándose en los cinco criterios de libertad detallados anteriormente, todo lo que conlleve una disponibilidad frecuente de comida y agua y tener zonas de refugio y atención veterinaria, ya presenta una clara tendencia a que los animales reflejen un cierto estado de bienestar animal.

Si, además de todo ello, los animales confían y no temen a la persona que los cuida, tienen un sistema de prevención de enfermedades, el agua está limpia y fresca, las instalaciones están limpias, la calidad de la comida es adecuada y equilibrada y los animales no tienen situaciones de estrés, entonces el bienestar animal está, con bastante seguridad, conseguido.

Una forma de prevenir prácticamente todas las enfermedades, es poniendo especial atención a la alimentación y garantizando una adecuada dieta equilibrada, compensada en un correcto balance entre proteínas y fibras, y no caer en estos dos problemas:

  • Subalimentación: No siempre la alimentación que aporta el campo es suficiente, sobre todo en periodos de escasez como nevadas, sequías, etc.
  • Supra-alimentación: alimentación muy proteica en determinadas épocas del año en detrimento de los aportes de fibra.

¿Podemos cuantificar el bienestar animal?

Como se ha expuesto anteriormente, existen criterios objetivos y otros de carácter emocional que hacen que la baremación del bienestar animal sea compleja. Por ello, la objetividad del bienestar animal:

  • Es un concepto difícil de definir 
  • Contempla juicios de valor y valores subjetivos
  • Conlleva unas medidas subjetivas difíciles de parametrizar

Partiendo de esta base, existen investigaciones que profundizan en una forma de valorar cuantitativamente el bienestar animal a través de parámetros fisiológicos. Estos métodos pueden ser:

  • Invasivos

A través de analíticas se pueden estimar valores indicativos de estrés. Pero estos métodos generan ciertos niveles de estrés a la hora de tomarlos. Se precisa de un material complejo y son bastante costosos. A veces, este tipo de analíticas pueden realizarse postmortem.

  • No invasivos

Medición de temperatura ocular mediante termografía infrarroja. Se usa el calor disipado por el animal medido en la cara del lagrimal, donde hay mucha vascularización. Estos vasos se activan cuando hay mucho estrés (provocado por las catecolaminas: hormonas del estrés).

Es de fácil interpretación. Es una técnica asequible económicamente.

Una aplicación práctica de este último método para la ganadería extensiva es poder determinar los valores antes y después de un factor estresante, o incluso valorar el estado de nuestros animales en aquellos factores que nosotros no consideremos como estresantes, pero puedan serlo para los animales. Con este aparato se pueden realizar propuestas de mejora en la explotación para que el bienestar animal se consiga con facilidad.

Conclusiones

Sabemos que la ganadería extensiva:

  • Es respetuosa con los animales
  • Aprovecha los recursos naturales
  • Tiene una huella de carbono equilibrada, o con poca aportación de C
  • Los residuos animales se integran en el ciclo del ecosistema
  • Promueve el consumo local
  • Ayuda a mantener vivo el medio rural
  • Preserva los ecosistemas y su biodiversidad
  • Mantiene tradiciones y costumbres
  • Genera unos productos de calidad

Hablar de ganadería extensiva implica que los animales presentan conductas sociales entre ellos positivas y similares a las naturales. Pero ello no significa que el bienestar animal esté garantizado. Ganadería extensiva no es sinónimo de bienestar animal, pero sí implica muy buenas condiciones para que el bienestar animal se produzca.

En definitiva, la ganadería extensiva, los animales pastando con un comportamiento similar al natural, si está acompañada de buen trato a los animales, buen cobijo y buen sistema sanitario y alimentario, es garante del bienestar animal de nuestros animales. Si a todo ello sumamos los beneficios que conlleva este sistema de manejo ganadero, entonces ya tenemos todo lo necesario para seguir apostando por este sistema que ayuda, regenera, cuida y mantiene. 

¡Viva la ganadería extensiva!

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