La Plataforma en la Cumbre del Clima. Una crónica.

El día 4 de diciembre celebramos en la COP25 en Madrid la mesa ‘Retos y oportunidades de la ganadería extensiva y el pastoralismo frente al cambio climático’, una magnífica ocasión para defender nuestros argumentos en un momento en que se está trasladando una enorme confusión a la sociedad sobre el consumo de carne y su impacto en el cambio climático, sin realizarse distinción ninguna entre los modos de producción y distribución con los que se trabaja en la ganadería industrial y los que manejamos en la ganadería extensiva, la trashumancia y el pastoreo.

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La cita era a las 17:15 en la Zona Verde de la COP25 y allí nos juntamos un nutrido grupo de personas de la Plataforma dispuestas a dejar bien claros nuestros argumentos y exponer todos nuestros motivos.

La sesión fue moderada por Concha Salguero (Asociación Trashumancia y Naturaleza) y contó con la participación de Gerardo Moreno (Universidad de Extremadura), Marta Rivera (Universidad de Vic), Elisa Oteros (Universidad de Vic), Pablo Manzano (Doctor en Ecología por la Universidad Autónoma de Madrid y experto en ganadería y medio ambiente), María del Monte Orodea (ganadera de Ganaderas en Red), Joan Alibés (ganadero y gerente de Beealia), Pía Sánchez (ganadera, presidenta de Fedehesa y de la Plataforma) y Pedro M. Herrera (Secretaría Técnica de la Plataforma, Fundación Entretantos), todas ellas y ellos miembros de la Plataforma.

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El comienzo de la mesa se centró en el análisis de las emisiones y almacenamiento de gases de efecto invernadero, así como en las diferencias existentes entre la ganadería extensiva y la industrial. En el gráfico se muestra la distribución de las emisiones atribuibles a la ganadería en su conjunto (tanto las de CO2 como las de metano y las de N20) y el origen de éstas, mereciendo la pena detenerse en las emisiones ligadas al cambio en el uso del suelo (el 9,2%), la gestión de purines y el uso de estiércoles (que suman el 21,6%), y las ligadas a la gestión de fertilizantes y cosechas para alimentar al ganado (el 7,7%).

Si atendemos a la distribución por tipo de emisiones y especies, disponemos de estos datos para el vacuno, el búfalo, los pequeños rumiantes, el cerdo y el pollo:

Un aspecto relevante es la diferencia en lo relativo a la perdurabilidad en la atmósfera entre el metano y el CO2, mucho más elevada en el segundo caso, como se sintetiza en estos gráficos:


Otro aspecto clave es la métrica de las emisiones. Así, la medida más frecuentemente utilizada, la de kg CO2 equivalente/kg producto favorece claramente a la producción intensiva de monogástricos, pero las métricas basadas en los recursos y que tienen en cuenta además los servicios ecosistémicos apoyan claramente lo sistemas de producción extensivos.

Es necesario replantear lo que se está midiendo mal, en particular:

  • Las emisiones del ganado que pasta y ramonea.
  • El carbono que secuestra el agrosistema.
  • El metano que oxida el agrosistema.
  • Las emisiones evitadas por prevención de incendios.
  • Las emisiones que se evitan si no hay ganadería.
  • Los servicios ecosistémicos, ya que no solo estamos hablando de carne y de carbono.

Y es que la ganadería extensiva es con mucha diferencia la mejor alternativa ya que permite menores consumos de agua y energía, presenta una menor ecotoxicidad (debido al uso de pesticidas), contribuye menos a la erosión, ayuda al mantenimiento y regeneración de suelos y ofrece mucho mejores balances de nitrógeno y fósforo, además de ser mucho más beneficiosa para el territorio, el paisaje y la biodiversidad.

En esta ilustración de Pablo Manzano se comparan para tres diferentes situaciones las emisiones de GEI y el uso de combustible fósil: el abandono de pastos, la ganadería extensiva y las prácticas agroganaderas intensivas.

Este comportamiento tiene un gran potencial de mejora si también se potencian buenas prácticas en los manejos ganaderos. Se pueden reducir las emisiones de la ganadería extensiva si mejoramos la gestión:

  • utilizando dietas más variadas a partir de plantas silvestres y leguminosas, menos metagénicas, más ricas en proteínas, ácidos grasos y taninos
  • potenciando la base territorial y la autosuficiencia forrajera de las granjas, mejorando los pastos y habilitando procedimientos que optimicen el almacenamiento del pasto
  • mejorando los sistemas de manejo y trabajando la calidad, para poder trabajar con menos animales pero más sanos

También contribuiremos más al secuestro de carbono si:

  • implantamos sistemas silvopastorales, con más árboles y arbustos y una gestión optimizada de la biomasa
  • incrementamos la proporción de leguminosas para que nuestros pastos tengan una menor ratio C/N
  • respetamos e incrementamos los tiempos de reposo de los pastos, ajustándonos a su ciclo natural

Además de los efectos derivados del aumento de las temperaturas, los periodos de sequía y los eventos climáticos extremos, hay algunos factores que incrementan la vulnerabilidad de la ganadería extensiva al cambio climático, como son la sedentarización del ganado, la pérdida de terrenos y prácticas comunales o la pérdida de conocimiento tradicional sobre el manejo sostenible y razas autóctonas. Es importante recuperar y mantener en buen estado las vías pecuarias, los comunales y la movilidad del ganado (la trashumancia y trasterminancia)así como diversificar las razas con las que se trabaja, optando por las más adaptables y resilientes, de las que nuestras razas autóctonas ofrecen excelentes ejemplos.

Entre los cambios en el manejo que se están llevando a cabo para mejorar la adaptación al cambio climático, ya se están ensayando nuevas formas de almacenamiento de agua y estrategias para reducir la evaporación en charcas, por ejemplo introduciendo sistemas inteligentes de bebederos. Además, se está trabajando con setos forrajeros y sombras comestibles, mejorando la gestión de los sistemas silvopastorales, sembrando especies de pasto más resistentes, introduciendo mayores proporciones de leguminosas y respetando los periodos de descanso de los pastizales. Además, es importante avanzar en la multifuncionalidad y hacia una mayor conexión con la agricultura.

Al cambio climático se suman otros problemas que están complicando mucho la situación de la ganadería extensiva en España. Uno de ellos es el relevo generacional, insuficiente para mantener la actividad. Hay un número creciente de personas venidas de fuera del rural, con edades y procedencias muy diversas, pero hasta ahora no se están teniendo en cuenta en las políticas agrarias. La formación y el acompañamiento de estas nuevas entradas debe priorizarse y planificarse dentro de las políticas públicas, ya que puede ser un modo de garantizar cierto futuro a la actividad, ya que las nuevas generaciones están más abiertas al cambio del modelo productivo y parecen capaces de desarrollar de nuevos modelos de negocio basados en los usuarios finales, desarrollar sistemas de explotación más sostenibles, nuevos modelos organizativos y mejorar las conexiones entre las explotaciones y las comunidades locales, particularmente en áreas con un abandono del terreno considerable y/o despoblación. Y es que ser ganadero y ganadera es mucho más que poseer ganado, es formar parte de la sociedad rural, revitalizándola.

En este sentido, es clave el papel que las mujeres ganaderas juegan ya en el presente y pueden jugar en el futuro, mejorando los lazos de cercanía con las personas consumidoras, estando atentas a la innovación y, al mismo tiempo, a la transmisión del saber y el conocimiento  tradicional. En síntesis, ejerciendo su actividad con una mirada que va mucho más allá de lo meramente productivo.

Para terminar, se evidenció la necesidad de avanzar hacia una diferenciación clara de los productos de extensivo en los mercados, para que las personas consumidoras puedan elegir qué comprar. Si conseguimos alcanzar una mayor información y sensibilización del consumidor y éstos pueden realmente elegir, las ganaderas y ganaderos mejorarán la viabilidad de sus explotaciones y estarán mejor preparados para afrontar los retos del cambio climático.

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Y nada mejor que terminar esta crónica con este video elaborado por la Cátedra de Agroecología de la Universidad de Vic, un resumen del proyecto de investigación «Estrategias de adaptación al cambio climático de la ganadería extensiva española: una perspectiva social».

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Algunas referencias disponibles en internet:


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